miércoles, octubre 12, 2016

Doce de octubre.

Argumentan por doquier que los antepasados españoles de los actuales habitantes de  la sociedad hispanoamericana iniciaron un genocidio asombroso, equivalente al practicado por los ingleses, donde casi no quedan rostros y lenguas indígenas. Dicen también que arrasamos con todo y que sólo teníamos interés en llevarnos los metales preciosos, abandonando a la población de aquellos territorios, dejándola a manos de caníbales esclavizadores de sacrificios humanos, teniendo a todo el mundo esclavizado y expuesto a enfermedades mortales, a sabiendas y con mala fe, para ocupar sus territorios sin tregua ni paz alguna. Vamos, que los familiares de nuestros antepasados fueron hordas diabólicas al estilo de una masa zombie sedienta de riquezas y sangre. La aniquilación total americana fue llevada a cabo sólo por los españoles. Según ellos, los peores seres de la Historia de la Humanidad.

Cuando alguien me comenta todo esto, viniendo de una persona de estatura baja, pelo moreno, ojos y piel oscura, con narices indígenas, me quedo realmente asombrado, incrédulo. Debió de ser verdad que los antepasados que le dieron esos dos apellidos ibéricos fueron tan malos que se mezclaron en su familia, aniquilándola. Tuvieron que ser diabólicos para parecerse tanto a ellos que no dejaron rastros caucásicos en sus rostros. Magia negra, por lo menos. Y no digamos de las tres o cuatro lenguas indígenas que les dejò como herencia... de Japón o de la China... Ni se entendían entre ellos, teniendo que utilizar el castellano para aclararse... Qué gente más mala que celebra un encuentro que debió producirse con ingleses, holandeses y franceses, que no tenían las mismas enfermedades y que no se juntaban con la población local, como en EEUU, dónde los indígenas son todos blancos y con ojos azules. Qué espanto de gente, y encima se les ocurre celebrar aquel encuentro sangriento, lleno de marineros enfermos de gripe y viruela a posta, con virus teledirigidos como drones.

Pues bien, aunque parezca mentira, en España hay mucha gente que se cree todo esto, avergonzándose de su propia Historia. Se llevan las manos a la cabeza al ver con sus propios ojos el saqueo que ellos mismos han cometido recientemente en Venezuela y lo magnifican de tal manera, con tanta lógica y determinación, como si hubieran estado allí...

Para esta gente no cuentan las universidades, los edificios, los puentes, la rueda, los hospitales, las escuelas, los caminos, las ciudades creadas de la nada, los cultivos, la lengua común, las leyes de iguales, los matrimonios mestizos, las costumbres sanas de no realizar sacrificios humanos, de promover la paz entre los pueblos indígenas con una misma ley y respetando sus territorios, la conservación y el estudio de sus lenguas y costumbres, el respeto mutuo... Nada... Todo esto no vale nada a los ojos de determinadas personas, más bien ignorantes y con falta de sentido común.

Por todo ello hace que este año haya celebrado con más ansia esta fecha, porque si bien las enfermedades provocaron un genocidio al principio, posteriormente, y ya en el Siglo XVIII, las ciudades de esa parte española de América eran mucho más prósperas que el mismo París o Londres. Y eso lo construyó nuestra cultura, la española, aunque sea gracias a un despistado marinero genovés.

lunes, octubre 10, 2016

¿Qué hacemos con España?

Después de ver las últimas noticias acerca de las "clases de corrupción" del PP y la "grieta" del PSOE, me ha llevado a pensar que gran parte de la población española se comporta como la víctima de un timo a gran escala. Los grandes timadores, aparte, llevan consigo esbirros que esperan que les caigan algunas migajas del timo, y que no actúan, se quedan paralizados esperando que "el pringao" sacuda un poco más sus bolsillos para tener su propina, como la actitud de Podemos, de vieja política descerebrada, que no cede y que no aporta más de lo que ya han aportado otros.

Ante este panorama, el "pringao" va a resultar nuestro país, enredado en disputas personalizadas, más que colectivas, ensimismado con asombro en su interior, lleno de movimiento intestinal más que de cerebro, envuelto en arcadas cada vez que una noticia impresiona más que la anterior.

Así no debemos seguir. Así es muy difícil que un partido, como Ciudadanos, quiera imponer orden. Nos tenemos que parar a pensar qué es lo que queremos y qué es lo que deseamos para nuestro futuro.

¿Queremos que los delitos por corrupción política se tapen? ¿Queremos pagar de más por una Administración inflada e ineficiente? ¿Queremos vividores cobrando sueldos estratosféricos? ¿Queremos volver a la Guerra Civil dejando a Europa de lado? ¿Queremos que nos manipulen y oculten lo que realizan con nuestros impuestos? ¿Queremos a completos ineptos de ministros dirigiendo entramados complicados? ¿Queremos dividir a España y que cada uno tenga un arma de fuego?

Sinceramente, vamos a sentarnos, actuar como adultos que somos y vamos a pensar, a votar y a movernos con nuestro cerebro y no con los intereses dudosos de los timadores y sus esbirros. Dejemos que los que quieran imponer un orden y una actitud avanzada de diálogo puedan caminar sin piedras traicioneras, o si no, España no tendrá remedio.